El curtido de pieles: blanqueros, zurradores y tenerías en Calatayud
El trabajo del cuero fue uno de los sectores artesanales más importantes de Calatayud durante siglos. Blanqueros y zurradores transformaban las pieles animales en cuero mediante técnicas ancestrales que usaban zumaque, cal y agua de la acequia de Anchada. Descubre este oficio tradicional.
Las tenerías bilbilitanas
Los blanqueros y zurradores trabajaban en talleres llamados tenerías, donde se realizaba el proceso de transformación de las pieles en cuero. Estos lugares se situaban en los arrabales de la ciudad, al aire libre por los fuertes olores que desprendían las pieles en su elaboración. Las tenerías de Calatayud se disponían junto al cauce de la acequia de Anchada, cuyo caudal era imprescindible para llenar las pilas, eliminar residuos y limpiar los materiales. Su ubicación correspondería hoy con las calles Luis Guedea y Postigo de Tenerías.
Las materias primas: el zumaque y la cal
El zumaque (Rhus coriaria), arbusto muy abundante en la vega bilbilitana, era el curtiente vegetal más empleado en Aragón. Se recolectaba desde el día de Santiago Apóstol (25 de julio); las varetas se dejaban secar y luego se molían para obtener la "casca", que se sumergía con las pieles en los noques o pozas para fijar el curtido.
La cal se usaba para depilar las pieles: su acción abrasiva disolvía la grasa de la dermis. Las pieles permanecían semanas en pilas con lechadas de cal antes de pasar al curtido con zumaque. La cal se obtenía en hornos especiales llamados caleras, de los que todavía existen restos ruinosos en el barranco de las Pozas de Calatayud.
El proceso de curtido
El curtido se realizaba en fosos comunicados entre sí. Las pieles pasaban de pozo en pozo para estar en contacto siempre con líquido curtiente fresco —el llamado principio de contracorriente—, que permitía alcanzar el pH óptimo del cuero.
Los zurradores finalizaban el proceso zurando (golpeando), engrasando, estirando, planchando y secando el cuero para aumentar su flexibilidad, consistencia, lustre e impermeabilidad. El cuero resultante se vendía a guanteros, silleros y libreros de la misma cofradía.
Las pieles en la comarca
Las pieles en crudo procedían principalmente del matadero municipal y de las aljamas mudéjares de señorío de las riberas del Aranda, el Isuela y el Jalón medio, zonas de abundante ganadería. Tras la expulsión de los moriscos en 1610, la producción se reinició con nuevos pobladores.